A las tres de la mañana, cuelgas tu teléfono con cansancio, pero los mensajes del grupo siguen parpadeando y siguen apareciendo nuevos mensajes Alpha de Telegram.Para los jugadores de Web3, esta situación es muy familiar: las oportunidades están en todas partes, pero su atención es el único recurso que no es suficiente. En medio de esta ansiedad por la sobrecarga de información, una aplicación llamada Elys se ha vuelto popular silenciosamente entre la intersección de la IA y la Web3.No crea protocolos DeFi deslumbrantes ni emite nuevas monedas, pero le brinda un "clon digital": cuando se desconecta para dormir, actualizará su flujo de información, mostrará contactos e incluso completará interacciones sociales preliminares por usted. En un corto período de tiempo, "pedir un código de invitación de Elys" se ha convertido en una palabra de uso frecuente en la comunidad de empresarios de IA y profesionales del cifrado.Algunas personas lo llaman en broma el "prototipo social Web4.0". Tu ciberdoble: no solo responde automáticamente, sino que aprende cómo hablas El problema que resuelve Elys es muy directo: la carga social. Los usuarios pueden crear un "avatar digital" en tan solo unos minutos de configuración.Este avatar es como un agente que nunca abandona, explora flujos de información las 24 horas del día, identifica contactos potenciales y completa las interacciones iniciales.Cuando vuelvas a conectarte, ya no te enfrentarás a un torrente caótico de información, sino a un resumen de conversaciones muy relevantes organizadas por IA.Simplemente eche un vistazo rápido y decida si desea charlar en persona. La clave es que este clon no es un simple robot de respuesta automática.Después de que el usuario autoriza un cierto rango de datos, el sistema aprenderá gradualmente sus preferencias de expresión, enfoque e interacción.A medida que aumenta el número de interacciones, el avatar formará gradualmente una lógica de comportamiento estable: no solo imitará su tono, sino que se acercará cada vez más a su forma de juzgar. En otras palabras, su extensión en el mundo digital va tomando forma. Cuando no estás conectado, tu alter ego sigue conectándose Una vez que el clon se está ejecutando, puede explorar la información de la plataforma de forma autónoma y determinar a qué contenido vale la pena responder según sus intereses.Por ejemplo, cuando el sistema reconoce nuevas discusiones sobre estrategias DeFi y cambios en la narrativa de la moneda de los memes, el avatar puede completar me gusta, comentarios e incluso comunicación preliminar.Al mismo tiempo, sigue buscando usuarios muy relevantes e intenta establecer conexiones. Esto cambia completamente la estructura temporal de la interacción social. Las redes sociales tradicionales se basan en la interacción sincrónica: hay que estar en línea en tiempo real para establecer conexiones.El avatar convierte este proceso en una ejecución asincrónica: cuando te conectas, lo que ves son los resultados filtrados, en lugar de un proceso que requiere un filtrado personal. Para los usuarios de Web3, este cambio es significativo.La ventana de oportunidad en el mercado a menudo aparece cuando estás durmiendo y tu clon puede permanecer frente a la pantalla por ti. La evolución de las redes sociales Web3: de las conexiones manuales a las conexiones proxy El surgimiento de Elys no es un caso aislado, es un producto inevitable de cambios en la estructura ecológica de Web3. A medida que las actividades en cadena y la escala comunitaria continúan creciendo, la densidad de información ha superado con creces las capacidades de procesamiento individual.Aunque las plataformas sociales tradicionales brindan canales de conexión, nunca han resuelto realmente el problema de la sobrecarga. La introducción de agentes de IA esencialmente agrega una nueva capa intermediaria: los usuarios ya no enfrentan toda la información directamente, sino que la filtran a través de agentes.Este modelo es sorprendentemente consistente con la lógica subyacente de Web3: en Web3, los contratos inteligentes son responsables de ejecutar la lógica de transacciones; pero ahora, los agentes de IA están empezando a asumir la ejecución de la lógica social. Las propias redes sociales se están protocolizando y automatizando. El papel de los usuarios también está cambiando: de ejecutores activos a formuladores de políticas.La ejecución queda en manos del agente, lo que permite a las personas participar en redes más grandes sin dedicar la misma cantidad de tiempo. Socialización más eficiente y socialización más indirecta. Pero esta mejora de la eficiencia provocó cambios estructurales. Si bien la IA realiza cada vez más interacciones iniciales, el contacto directo entre humanos está disminuyendo.Todavía estás estableciendo una conexión, pero el punto de partida de esa conexión ya no es un acto activo de dos personas, sino el resultado de una coincidencia entre dos agentes. La socialización se vuelve más eficiente, pero también más indirecta. Las relaciones entre las personas ya no se basan enteramente en la expresión directa, sino parcialmente en el comportamiento de agencia.Esto significa que la "existencia" del usuario se extiende desde individuos biológicos hasta entidades de software. En un entorno Web3, este cambio parece particularmente natural.Los usuarios están acostumbrados desde hace mucho tiempo a interactuar a través de billeteras, contratos inteligentes e identidades en cadena, y los clones de IA se están convirtiendo en una nueva parte de este sistema. Del estado en línea a la presencia continua Desde una perspectiva más macro, Elys representa no sólo una aplicación, sino una nueva estructura social.En esta estructura, el comportamiento social puede descomponerse: las partes repetitivas las completan los agentes, y los humanos sólo intervienen en nodos clave de toma de decisiones. Esto transforma la socialización de una actividad que debe realizarse continuamente a un sistema que se puede delegar. En el futuro, cuando los agentes de IA se combinen aún más con identidades en cadena y activos digitales, los avatares no solo podrán comunicarse en nombre de los usuarios, sino que también podrán participar en la gobernanza, ejecutar políticas e incluso gestionar recursos.En un sistema de este tipo, la existencia del usuario ya no dependerá enteramente de la presencia en línea en tiempo real, sino que se extenderá a escalas de tiempo más largas a través de agentes en funcionamiento continuo. Los humanos ya no necesitan estar siempre en línea. Pero su agencia siempre estará ahí.